sábado, 16 de febrero de 2008

CRISIS DE LA JUVENTUD

CRISIS DE LA JUVENTUD


" No se si en estos momentos de tu vida aún eres joven o simplemente volteas tu rostro para mirar atrás y recordar aquellos días y momentos que marcaron tu vida … la juventud es sin duda alguna un estado de vida que uno mantiene en su mente y en su corazón… "
yadiar julián.



Escribir sobre la juventud es reconocer en uno mismo ese carácter de "joven", y porque no decirlo esa terquedad que los caracteriza. Los problemas de los jóvenes de ayer y de hoy son comunes en diferentes sociedades y en diferentes clases sociales pero ... ¿ la juventud de hoy está en crisis? La de hoy y la de siempre. Ser joven es estar en crisis. Lo excepcional sería lo contrario. Y más todavía cuando la juventud actual vive en un contexto en que todo está en crisis: las ideas y los valores; las instituciones y los hombres.
La juventud presenta cinco crisis particulares:
La primera crisis que se advierte en el alma del joven, es una crisis afectiva, según lo denuncian los dos grandes polos de atracción juvenil: la sensualidad y la sexualidad.
En cuanto a la sensualidad, la juventud suele determinarse más por el placer que por el deber; de esto procede la falta de voluntad, la pereza espiritual, la flojera, la afición a la bebida, el afán de diversiones, el dinero gastado en lo superfluo, la ausencia de espíritu de sacrificio, la ley del menor esfuerzo.
Y en cuanto a la sexualidad, la juventud se resiente de una falta de educación en el amor, confunde la sexualidad con el sexo; se olvida de muchas formas en comprometerse en algo serio, simplemente lo utiliza sin expresión del amor verdadero.
Luego viene una crisis de autonomía, que podríamos describir como rebeldía e independencia de cuando sea a ley, tradición y autoridad; desobediencia y falta de respeto, espíritu y actitud de crítica ... demasiada prisa de ser adulto para ser libre.
En tercer lugar, la juventud atraviesa una crisis vocacional. No halla su lugar en el mundo, o no quiere hallarlo, o si lo encuentra no lo toma enserio. Desorientación para elegir la profesión, lo mismo sea en el campo del estudio que en el campo del trabajo. Hace que estudia y hace que trabaja, pero con la ansiosa inquietud por el éxito fácil.
Viene en cuarto lugar, la crisis social; es decir, la que se manifiesta en un individualismo feroz, la falta de sentido comunitario, la ausencia de virtudes sociales, el egoísmo que se sierra sobre sí mismo y algo peor, la egolatría ante si mismo.
Finalmente, la crisis moral. Los valores morales han perdido a los ojos de los jóvenes toda su importancia; en consecuencia, los han abandonado, están al margen de su vida como cosas viejas y desgastadas que nada valen. Por eso ya no son "valores"; de esta amoralidad surge el materialismo práctico, con que vive la juventud; el relativismo moral sin normas objetivas y eternas para la conducta: la apatía religiosa, la pérdida del sentido de pecado y la disminución de la fe en un Dios vivo .
Terminando con el tema, cualquier otra expresión de la conducta juvenil que aquí no se describa, puede fácilmente ubicarla en alguna de las cinco crisis. Esta es su síntesis fotográfica de aquello que se ve y se a tratado con los mismos jóvenes.



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